domingo, 13 de febrero de 2011

SWAP

El SWAP es un contrato financiero en el que se realiza un futuro intercambio de dinero en unas cantidades establecidas, con el objetivo de reducir riesgos de financiación, oscilaciones de divisas y tipos de interés, así como reducir costes. Esta operación es muy utilizada cuando las empresas necesitan liquidez inmediata, pues realizan una transacción y se comprometen a devolver ese dinero a futuro, siempre pagando una tasa de interés, el cual se llama IRS (Interest Rate Swap).


Por lo tanto, un SWAP tendrá dos partes relacionadas, una con el compromiso de cobro del dinero a futuro, y otra con el compromiso de pago de ese dinero; y a cada una de estas partes se les llama “pata”.


Normalmente, en una operación SWAP participan tres tipos de agentes. El originador, el agente volteador y el tercero.
Por su parte, el originador es la persona que necesita cubrir el riesgo y utiliza para ello el SWAP. Es el vendedor del título valor originador del riesgo, y a su vez el comprador final del título valor que se encarga de cubrir ese riesgo.
El agente volteador actúa como intermediario.
El tercero es la persona (o personas) que venden los títulos que van a sustituir al originador del SWAP, y a su vez, es la persona (o personas) que compran el título original.


El objetivo o finalidad de esta operación económica, como ya se ha introducido anteriormente, es el de reducir riesgos financieros. Los riesgos principales son los de mercado (mitigación de las oscilaciones de los tipos de interés y de los tipos de cambio, y restructuración de portafolios), los de solvencia (reducción del riesgo de crédito) y los de liquidez .


Por ello, hay que indicar la clase de riesgo que se quiere cubrir al originar un SWAP, diferenciando así diferentes tipos de SWAPS.
1. SWAPS de tipos de interés. Se intercambian intereses de tipo fijo a variable o viceversa, y lo que se pretende es, por una parte, conseguir mayor liquidez, y por la otra parte involucrada, obtener ganancias (derivadas de los intereses).
2. SWAPS de divisas. Cuando se pretende intercambiar monedas. Existe tres clases de SWAPS de divisas: el de divisas fijo contra variable, el de divisas variable contra fijo, y el de divisas fijo contra fijo.
3. SWAPS sobre materias primas. También llamados Commodity SWAPS, se basan en el pago de cierta cantidad de materia prima, a precio fijo; y la otra parte le paga a la primera un precio variable, también por una determinada cantidad de materia prima.
Por ejemplo, un SWAP a dos años sobre gas no significa que se intercambia gas, sino que está basado en el precio del gas; y el SWAP se encarga de compensar las diferencias entre el precio variable de mercado y el precio fijo establecido en el SWAP. De esta forma, suponemos que el precio del gas sube por encima del precio establecido, y por lo tanto B tendrá que pagarle a A la diferencia.
4. SWAPS de índices bursátiles. Aquí se intercambian rendimientos desde el mercado de dinero a un mercado bursátil.
5. SWAPS crediticios. Sirven para gestionar el riesgo sobre el crédito, determinando el precio de la tasa de interés, los plazos, la moneda y el crédito en sí. De este modo, existen dos clases de SWAPS, el de incumplimiento (default SWAP), en el que el vendedor del riesgo crediticio paga a la otra parte el derecho de recibir un pago en caso de que produzca un cambio en el estatus crediticio de referencia; y el de retorno total (total return SWAP), donde el vendedor del riesgo crediticio retiene el activo y recibe un retorno fluctuante a medida que se va modificando el riesgo, pero paga una tasa total de retorno sobre el activo de referencia.



La pregunta es ¿Cómo se realiza todo esto?


El SWAP empieza en lo que es su fecha efectiva y termina con su fecha de terminación. Durante el período determinado, los pagos constantes, se realizan a intervalos periódicos, pudiendo ser anuales, semestrales, trimestrales o mensuales. En cambio, los pagos flotantes se fijan periódicamente.


Para calcular el valor del SWAP se realiza la suma de todos sus flujos desde el momento inicial hasta la fecha de vencimiento. De esta forma, el valor económico (VE) o Valor actual (VA, o NPV en inglés) es el valor a “fecha de hoy”. Si VE es positivo significa que en la fecha actual los compromisos de cobro tienen un valor mayor que los de pago, y si VE es negativo, ocurre lo contrario.


Así, en la expresión, si Ft es positivo significa que es un compromiso de cobro,y si es negativo, es un compromiso de pago.
Otra cuestión es su negociación y cotización. Los SWAPS se negocian a medida entre dos partes (OTC – Over The Counter) y están estandarizados a través de contratos marcos ISDA (International SWAPS Derivatives Association), aunque en España siguen contratos CMOF (C ontrato Marco de Operaciones Financieras), redactados en castellano.
Su cotización se realiza por parte de los creadores de mercado y pueden ser expedidos tanto por corredores de las bolsas, intermediarios del mercado cambiario o entidades financieras calificadas. Además, es necesario que las sociedades comisionistas de bolsa sean comunicadas por parte del cliente en las formas y condiciones de las operaciones a realizar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario