domingo, 20 de febrero de 2011

Los CDS

Las siglas CDS pertenecen a “Credit Default Swap”, en español, permuta de incumplimiento crediticio.

Un CDS es un contrato bilateral entre un vendedor y un comprador de protección, una operación de cobertura de riesgos, similar a un contrato de seguros. Su contratación se realiza mediante contratos estándar de la ISDA (International Swaps and Derivatives Association. La cantidad mínima de la operación es de 10.000.000 USD, hasta 10 años.

El comprador debe realizar una serie de pagos periódicos (primas o spreads), y a cambio, recibirá protección, una determinada cantidad de dinero en el caso de impagos, pues el vendedor se compromete a cubrir parte o el total del crédito asegurado en dichos casos de impago.

Al igual que ocurre con los Swaps ya mencionados en otro post, son productos OTC (Over The Counter). Es decir, son productos hechos a medida y negociados por las dos partes involucradas. También, como en los contratos de Swap, la forma de liquidación del crédito puede ser mediante permuta (liquidación física consistente en la entrega de bonos y su pago) o mediante la liquidación por diferencias (solamente es pagada la diferencia debida a la pérdida de valor de los títulos). Por lo tanto, el uso de los CDS se centra en el aseguramiento de compañías, paquetes de referencia crediticia o bonos de deuda. Por ello, los CDS se comparan con los seguros, pero hay que tener en cuenta sus diferencias, puesto que en el caso del CDS el vendedor no tiene ningún tipo de regulación y no está obligado a mantener una reserva con la que poder pagar a los compradores.

Pero también es posible que el comprador del CDS saque beneficio de ello, pues los CDS funcionan como si fueran una casa de apuestas permitiendo especular sobre la calidad crediticia. El CDS ofrece una forma eficaz de conocer el crédito de una entidad de referencia y los inversores pueden o bien vender “protección” y recoger beneficios de los pagos recibidos por las primas diciendo que hay mucho riesgo cuando no lo hay, o viceversa, pueden crear expectativas de que todo va bien, comprar CDS a unas tasas muy bajas, y después cuando el crédito se haga “default”, cobrar la cantidad del seguro, como ocurrió en el caso de Delphi.

Con este fin, los CDS se han estado utilizando en los últimos años para asegurar préstamos millonarios otorgados a bancos o instituciones, pero esto constituye una estafa legal puesto que al asegurar un préstamo se minimizan o extinguen las protecciones que el banco o institución prestamista debiera respetar. El banco/institución presta la cantidad de dinero sabiendo que no le van a pagar; se asegura; y cuando no le pagan cobra el seguro.
Un ejemplo real de estos casos lo encontramos en las hipotecas subprime, como las de Fannie Mae y Freddie Mac.




En época de crisis financieras, los CDS han sido usados como instrumentos de ataque a la deuda pública de algunos países. Lo que se hace es comprar deuda pública y cubrirse mediante CDS. En estos casos el inversionista siempre gana porque está doblemente asegurado. Pero lo que ocurre también es que el coste del seguro de impago aumenta, y esto hace que la tasa de interés de los rendimientos de deuda soberana también aumente, pues la presión por asegurarse del riesgo de impago ocasiona la subida de los bonos.

El siguiente gráfico, publicado por el New York Times compara el mercado de CDS con la bolsa norteamericana, las deudas hipotecarias y los bonos del Tesoro. El comienzo del aumento del uso de los CDS se produce a partir del año 2003 y este uso acelerado, en el año 2007 vemos que llega a un valor de 45,5 trillones de dólares, cifra que se aproxima a todo el PIB mundial.



Un artículo que he encontrado en la página “Bloomberg” http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=newsarchive&sid=a7GQeqld1g3o
habla de la crisis financiera y el efecto de los CDS en ella. Por si queréis echarle un vistazo al artículo entero, lo podréis encontrar en También es interesante un estudio de CMA http://www.cmavision.com/images/uploads/docs/CMA_Global_Sovereign_Credit_Risk_Report_Q4_2010.pdf
sobre la deuda soberana y los valores de los CDS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario